Esta es la historia de dos jóvenes los cuales no se conocían. Eran opuestos en muchas cosas y parecidos en otras más. Un día se encuentran caminando y se saludan cordialmente, como los dos están acostumbrados. No pasa desapercibido para él que ella trae las chanclas en la mano y le hace ver que el camino por el que va está muy accidentado y que sería mejor que se las pusiera. Ella le contesta que muchas gracias por la atención y se da cuenta, mientras se pone las chanclas, que un coqueto gato siamés se talla con las piernas de él. Ella acaria al gato y le dice cosas cariñosas. Él se entusiasma porque ve algo en común con ella y le empieza a contar como mima a señor Gurrumino.
Ella lo carga y le dice a él que ella no tiene gatos por miedo a perderlos, esto molesta a él porque nunca le ha parecido el temor de iniciar algo por el temor de lo peor. Ella le continua diciendo que prefiere tocar música, porque la música no muere, solo alguien puede no escucharla. Esto le gusta a él porque la música siempre le ha llamado la atención, aunque nunca ha tenido tiempo para dedicarle, así que empieza a contarle sobre sus logros académicos y laborales, a lo que ella se empieza a aburrir mientras alisa los bigotes de señor Gurrumino y le interrumpe diciendole que si a él no le aburre que le hablen de esas cosas. El se molesta y sorprende por dos motivos, porque lo interrumpan y porque tiene razón y él lo estaba haciendo. Su molestia no evita que sienta curiosidad cada vez más por ella.
Ella le pregunta si le parece bonita a lo que él le responde que sí, pero que algo de ella le incomodaba. Ella se extraña y se da cuanta que él tambien le es extrañamente familiar y se siente extrañamente incómoda y en confianza. Ella le pregunta si quiere escucharla tocar "My way", él le responde que a él le gusta mucho esa canción y que estaba esperando que le ofreciera tocarla. Ella se pregunta se pregunta que como es eso. Él le responde con una sonrisa que rayaba entre la burla y la coquetería: "¿No te has dado cuenta? Tu soy yo". A lo que ella responde con la misma sonrisa "Sí, pero es taaan divertido jugar con uno mismo".
Ella lo carga y le dice a él que ella no tiene gatos por miedo a perderlos, esto molesta a él porque nunca le ha parecido el temor de iniciar algo por el temor de lo peor. Ella le continua diciendo que prefiere tocar música, porque la música no muere, solo alguien puede no escucharla. Esto le gusta a él porque la música siempre le ha llamado la atención, aunque nunca ha tenido tiempo para dedicarle, así que empieza a contarle sobre sus logros académicos y laborales, a lo que ella se empieza a aburrir mientras alisa los bigotes de señor Gurrumino y le interrumpe diciendole que si a él no le aburre que le hablen de esas cosas. El se molesta y sorprende por dos motivos, porque lo interrumpan y porque tiene razón y él lo estaba haciendo. Su molestia no evita que sienta curiosidad cada vez más por ella.
Ella le pregunta si le parece bonita a lo que él le responde que sí, pero que algo de ella le incomodaba. Ella se extraña y se da cuanta que él tambien le es extrañamente familiar y se siente extrañamente incómoda y en confianza. Ella le pregunta si quiere escucharla tocar "My way", él le responde que a él le gusta mucho esa canción y que estaba esperando que le ofreciera tocarla. Ella se pregunta se pregunta que como es eso. Él le responde con una sonrisa que rayaba entre la burla y la coquetería: "¿No te has dado cuenta? Tu soy yo". A lo que ella responde con la misma sonrisa "Sí, pero es taaan divertido jugar con uno mismo".